Dejar de fumar, se puede

Hoy 31 de Mayo se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, por ello, como exfumadora, quiero dedicar una entrada a este hábito que trae de cabeza a una gran parte de la población. Muchos fumadores que puedan leer esto, pueden pensar que no les interesa leer esto porque realmente fuman porque les gusta, es un placer, el momento del cigarro es un momento de relax…bien, he de reconocer que cuando era fumadora era de las que pensaba un poco así, pero si nos paramos a pensar, pensamos así cuando llega el ansiado momento de fumar, sin embargo si durante unos días estamos pendientes de las sensaciones que nos produce el pensamiento de fumar durante el día, nos daremos cuenta que en muchos momentos pensamos que es una carga, que cuando caminamos rápido nos cuesta respirar, que dormimos mal. Esto sucede como dirían los psicólogos, porque tendemos a centrarnos en las cosas buenas que nos pasan durante el día y las menos buenas son las que más nos pesan, por lo tanto si pensamos en un momento dado que nos cuesta respirar por la adicción al tabaco rápidamente encontramos la solución a ese pensamiento que nos molesta fumando un cigarro, ahí está el error.

No puedo decir que dejar de fumar es fácil, realmente no lo es, todos conocemos muchas fórmulas para dejarlo y muchos han probado unas cuantas, puedo decir que elegí el camino de en medio como se suele decir y opté por la fuerza de voluntad y cambiar algunos hábitos. Sin embargo, conozco gente que llegó a probar unas cuantas fórmulas sin llegar a terminar el tratamiento, recuerdo una amiga que se puso un parche de nicotina y a los cinco minutos se levantó de la silla y se cayó al suelo por una bajada de tensión, según el médico de urgencias fué por una sobredosis de nicotina. Hay casos de hipnosis, acupuntura, etc.., muchos consiguen dejarlo así, pero lo reconocen, detrás de esos tratamientos prima la fuerza de voluntad.

No voy a hablar de los incovenientes de fumar para la salud, porque no es necesario, quienes fuman ó fumamos en algún momento de nuestras vidas, sabemos todas sus consecuencias, y quienes no fumaron nunca también las saben porque no entienden esa insana adicción (cosa que ahora yo tampoco lo entiendo).

Estos son algunos de los hábitos que utilicé mientras dejaba de fumar, acompañados de fuerza de voluntad y como se suele decir: de cambiar el “chip” respecto al placer de fumar.

– En el momento de fumar un cigarro, pensar en el humo no como un placer si no como lo que realmente es, que sabe fatal, eso ayuda y mucho.

– Buscar actividades al aire libre para hacer ejercicio, aunque bien es verdad, que al principio al terminar lo que más apetece es fumar…pero es algo temporal hasta que se consigue cambiar el chip.

– Establecer un cambio en la alimentación durante los primeros meses clave, no una dieta de adelgazamiento, si no una dieta sana, que contenga ensaladas, frutas y alimentos que sabemos que son sanos, mientras preparamos la comida pensando lo sana que es y pensando lo mismo mientras comemos, conseguimos dejar el tabaco en un segundo plano y verlo desde otros ojos…

– Intentar buscar un hobby que se pueda realizar en casa, a ser posible alguna manualidad, todos tenemos algo que nos gusta hacer, pintar, tejer, coser, compra un pequeño estuche de pintura ó unas agujas de tejer para los momentos clave, y cuando la fuerza de voluntad coja fuerza, ser conscientes que nos queda un minuto de lucha contra ese pensamiento de fumar, minuto que utilizaremos para levantarnos y coger un pincel, las agujas de tejer,  un libro ó aquello que hemos elegido para pasar esos pequeños minutos de tentación, al cabo de unos días nos vamos dando cuenta que funciona, que realmente es un minuto de tensión y a los cinco minutos si reparamos en ello, estamos centrados en lo que estamos haciendo sin acordarnos siquiera del tabaco.

– Intentar compartir momentos con amigos ó familiares que no fumen, al principio también es difícil porque claro ellos no fuman y te ven “rara” y peor aún tienes ganas de fumar, sin embargo, a los pocos días te darás cuenta que cuando estas con ellos en alguna tertulia, no sientes esa necesidad de fumar, es más, te sientes muy bien porque tú tampoco lo necesitas.

– Como no se trata de dejar a un lado a tus amigos fumadores, cuando estés con ellos, míralos como futuros exfumadores y piensa lo bien que te sientes al no tragar el humo que ellos tragan, y volviendo a utilizar el cambio de chip, míralos mientras fuman y piensa ¿qué necesidad tenemos de tragar ese humo, que huele y sabe fatal?.

– Ya por último, utilizando de nuevo nuestra mente, cada vez que salimos a cenar ó a alguna reunión donde se pueda fumar, reparar en el olor de la ropa, del pelo, etc, al llegar a casa e intentar transformar esa sensación en repugnancia.

Utilizando estos pequeños hábitos juntos, poco a poco conseguiremos “cambiar el chip” y nuestra visión hacia el tabaco.

Espero que estos consejos os sean útiles, pero os puedo asegurar que ahora cuando veo a alguien fumando por la calle no entiendo como puede fumar bajo un paraguas ó con el frío invernal de las 8 de la mañana en un semáforo.

DEJARFUM

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Publicado el 31 mayo, 2013 en BIENESTAR y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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