Cuidadores de mayores o de sus hijos

Sobre las Empleadas Internas que hacen funciones de cuidadoras de personas mayores, hace tiempo que quería escribir una entrada en el blog ya que resulta bastante frecuente que cuando una familia contrata a una empleada de hogar Interna para realizar acompañamiento de una persona mayor y las tareas de su hogar, termine haciendo otras funciones que no estaban pactadas en las condiciones acordadas inicialmente, lo que conlleva generalmente a problemas en las relaciones laborales.

En nuestras selecciones de empleadas para el hogar, siempre decimos que es muy importante dejar claro durante la entrevista con la empleada, las tareas a realizar así como horarios establecidos, etc.., es por ello que también entregamos una guía en la cual se incluye un apartado donde se hace un resumen con las quejas más habituales tanto de empleadores como de empleadas, para así tener una buena relación laboral y duradera.

A continuación me voy a referir a algunos de estos desacuerdos con los familiares de la persona a cuidar que más frecuentemente suelen llevar a desagravios (por ambas partes), y que se suelen dar no por circunstancias del convenio laboral si no por tareas a realizar que nada tienen que ver con las pactadas inicialmente. Para ello, vamos a tomar como referencia una relación laboral bastante habitual:   “Contratan una empleada interna para acompañamiento de una señora mayor, las funciones asignadas serán además del cuidado de la señora, las tareas del hogar de la vivienda de la señora (limpieza, plancha, cocina), control de toma correcta de la medicación y compras”

Generalmente, al llegar uno de estos desacuerdos y preguntar al familiar de la persona que necesita este servicio, generalmente hijos de la persona mayor, al preguntarles si en las tareas asignadas inicialmente hay algún problema, la respuesta suele ser la misma “no, si mi madre está encantada con la empleada, se llevan excelentemente y la casa está muy bien atendida”, pero….

1. Realizar tareas domésticas en el domicilio de otro familiar. En ocasiones, familiares de la persona que tiene contratada a una empleada de hogar, le pide a la trabajadora que vaya a limpiar o a planchar a su casa un día a la semana, por un día las empleadas generalmente irían sin poner ningún inconveniente, pero la desavenencia viene cuando esta petición se repite una semana y otra y la siguiente. La empleada considerará que esas tareas en otro domicilio no se habían hablado inicialmente y que por lo tanto debería cobrarlo a parte, por ello se lo dice a ese familiar que solicita ese servicio y aquí empieza la desavenencia.

En este caso, como en otros sería conveniente utilizar la empatía con la empleada (ponerse en su lugar, qué harías en ese caso si fueras ella). Un claro ejemplo que nos sirve para reflexionar a nosotros mismos, vamos a suponer que tenemos un trabajo administrativo en una empresa a jornada partida, un día un familiar de nuestro jefe que suele frecuentar la empresa te dice que esa tarde saldrás un poco antes para ir a su empresa a realizar unas tareas contables de sus facturas que no están al día, ese día seguramente irás sin inconveniente, pero si esa petición se repite semana tras semana, entonces seguro que tomarías alguna medida, es más, voy a aprovechar este ejemplo para hacer una pequeña encuesta ¿qué harías si ese administrativo fueras tú?:

A) Irás ese día y los que hicieran falta, sin quejarte y sin siquiera llegar a pensar que deberían pagarte aparte.

B) Irás ese día, a la semana siguiente te mosquea un poco pero vas, y cuando ves que se vuelve una rutina vuelves a ir pero sientes agravio, además al tener que terminar tu trabajo diario para tu empresa antes de ir allí, terminas haciendo horas de más en tu jornada laboral, por lo que tu malestar aumenta…

C) Irás ese día, a la semana siguiente te vuelven a pedir que vayas y la otra, a la tercera te paras y le dices que consideras que deberían pagarte por ese trabajo ya que no estás realizando ese servicio en la empresa para la que trabajas habitualmente y para la que has sido contratada.

Respuestas:

-Si la respuesta es A te puedes considerar uno de los empleados del año, considero que la gente debe ser trabajadora y apasionada por su trabajo, pero creo que por aquí hay un problema de ética.

-Si la respuesta es B, se considera que acumular agravios sin sentarse a hablar con la otra parte, suele terminar con malos modos, malas contestaciones y posiblemente el final de la relación laboral.

-Si la respuesta es C, considero que hablando se entiende la gente. Creo que hablando de buenas formas, tener modales, educación y no echar cara al asunto, la respuesta social que obtenemos es con la misma moneda, sin embargo si actuamos del otro modo…ya se sabe la respuesta social que vamos a obtener, es obvio.

Este caso, que por cierto, suele ser bastante frecuente, tiene un caso muy particular que en su día me contó una empleada de un trabajo que había tenido, a los pocos meses de empezar a trabajar cuidando a una señora, una hija de ésta le dijo que debería ir a planchar 2 días a la semana a su casa (a una distancia de 2 km para los que tenía que pagarse un autobús ida y vuelta), en este caso la empleada optó por la respuesta C, la hija de la señora le dijo que lo entendía perfectamente y entonces sin considerar una alternativa optó por presentarse en casa de su madre con un balde de ropa (del matrimonio y sus tres hijos en edad escolar) para que lo planchara allí en lugar de en su domicilio…

2. Realizar tareas de jardinería o agrarias. Seguramente quien lea esto y viva en una gran ciudad no lo entienda, pero en los pequeños pueblos es bastante habitual que contraten empleadas internas para cuidar a personas mayores que se han quedado solas ya que sus hijos se han ido a trabajar desde adolescentes a grandes ciudades. Generalmente estas familias tienen tierras que hay que cuidar y en muchas ocasiones incluso ganadería a la que atender, pues aunque os parezca raro, es también bastante frecuente que empleadores nos llamen quejándose porque su empleada no quiere alimentar o limpiar el ganado, recolectar las patatas, recoger la hierba en verano, etc… y a su vez, las empleadas nos llamen por su lado pidiendo explicaciones porque esas tareas no eran las que se habían hablado inicialmente.

Con estos ejemplos se pretende aclarar la conveniencia de comentar en las entrevistas que posiblemente en momentos puntuales o de forma habitual habrá que hacer tareas adicionales a las que tengan asignadas por convenio, como son las tareas del hogar donde trabaja o acompañamiento de personas mayores o niños.

Y volviendo a la respuesta C que comentaba antes, todos sabemos que  hablando de buenas formas, tratando a los demás con respeto tal y como nos gustaría que nos traten a nosotros mismos,  tener modales  y no echar cara al asunto, la respuesta social que obtengamos será seguramente con la misma moneda, sin embargo si actuamos del otro modo…ya se sabe la respuesta social que vamos a obtener, es obvio. Eso sí, esta consideración es tanto para Empleadas como para empleadores.

vacaciones

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Publicado el 3 septiembre, 2014 en EMPLEADAS DE HOGAR y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Elegiría la C, lo contrario no me parecería procedente.

  2. que pasa con las dos horas libres para la comida

  1. Pingback: La empatía y las empleadas de hogar (III) | Soluciones3e - Ayuda a Domicilio - Asturias

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