La Soledad de las personas mayores LGTB

Esta semana se celebra en Madrid el WorldPride 2017 la fiesta mundial del orgullo LGTB, los actos y noticias que memoran este evento consiguen que muchos reparemos en circunstancias en las que quizá nunca nos hayamos parado a pensar pero es una realidad, el LGTB existe y existió siempre y resulta increíble que en pleno siglo XXI todavía se hable de este tema como tabú, existan complejos, silencios, cuchicheos, señalizaciones, represalias y un sin fin de descalificaciones difíciles de entender. Tengo buenos amigos que pertenecen al LGTB y no veo donde otros pueden ver algún tipo de descalificativo hacia su persona, y lo que es más aun increíble es que a día de hoy haya situaciones como que  encontrar un trabajo sea para muchos un impedimento y tengan que esconder “esos detalles” de su vida para poder superar una entrevista laboral.

Entre lo más llamativo que pude conocer estos días fue un detalle en el que reconozco nunca había reparado pese a mi vínculo con los problemas de la Tercera Edad, una realidad que existe y que casi en silencio intentan llevar su vejez y su dependencia de la mejor forma que pueden, me refiero a las personas mayores LGTB. Su vida tuvo que ser un auténtico calvario, si hoy en día los jóvenes LGTB aun tienen que luchar por sus derechos, durante aquellos años tuvieron que enfrentarse a todo tipo de represalias incluso a ser repudiados en muchos casos por su propia familia. La única enfermedad (como muchos insisten en denominar en pleno siglo xxi) que realmente pudieron padecer es la angustia, la depresión que los sumía en la tristeza y la soledad de no poder disfrutar de su vida y de sus sentimientos de una forma plena como todos los demás, por miedo a las represalias.

Donde quiero llegar con esto, es que estos días he conocido la existencia de una Fundación de Ayuda a Domicilio, “Fundación 26 de Diciembre” que se dedica a ofrecer ayuda a domicilio y apoyo a personas mayores LGTB, después de escuchar una entrevista realizada por el programa El Intermedio donde entrevistan al presidente de esta Fundación, descubrimos una realidad que a muchos nos podía estar pasando desapercibida, como es su soledad aun por sí mucho mayor que la soledad generalizada de las personas mayores, ya que este colectivo siente la soledad añadida a los prejuicios sociales que todavía les rodean.

La mayoría de las veces envejecen sin el amparo de su propia familia porque se apartaron de ellos durante su juventud a causa del rechazo, en ocasiones tienen esa sensación de sentirse menospreciados cuando acuden a algún centro de servicios sociales a pedir ayuda, sufren en silencio el duelo al fallecer su pareja, y muchas circunstancias más que demuestran que su soledad y angustia es aún mayor que la sufren las personas mayores en general.

Podéis ver la entrevista completa realizada por El Intermedio en el siguiente vídeo, y escuchar de primera mano como fueron aquellos años de represión y del qué dirán para ellos:

 

 

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Publicado el 24 junio, 2017 en TERCERA EDAD y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Reblogueó esto en Mayores de Hoy.

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