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Las ventajas de hacer Testamento

Hablar de hacer testamento sigue sonando un tema casi tabú, para muchos puede parecer un tema inapropiado o de mal gusto por su contenido cercano a hablar sobre el fallecimiento de quien lo realiza. Sin embargo debería ser un tema que todos deberíamos tener resuelto como algo normal, parece que solo se relaciona el hacer testamento con personas mayores y viéndolo así sí que puede parecer poco decoroso pero se puede hacer incluso siendo menor de edad, desde los 14 años en adelante (a no ser el modelo de testamento tipo “ológrafo” del que hablaré más adelante y para el que sí hay que ser mayor de edad), y es que nuestra relación con el fallecimiento no es cuestión de edad y muchas veces va unida simplemente al imprevisto.

  • ¿Qué es o qué implica hacer testamento?

Se puede definir como un instrumento legal mediante el cual cualquier persona (testador) deja escrito sus últimas voluntades referentes al reparto de sus bienes o también a sus últimas voluntades médicas o de cómo le gustaría ser cuidado en caso de sufrir alguna dependencia (testamento vital), incluso se puede hacer testamento para el reconocimiento de un hijo que por algún motivo no se haya hecho en vida.

  • ¿Por qué es recomendable hacer testamento?

Se dan muchos casos de personas mayores que fallecen, incluso cuando llevan tiempo en algún proceso de enfermedad avanzada, que no tienen hecho ningún tipo de testamento y esto puede llevar a muchas incertidumbres posteriores entre los herederos, y no hay que referirse a posibles problemas familiares por el reparto de los bienes, si no también al desconocimiento de los bienes que realmente posee (fincas, casas, cuentas bancarias, acciones, etc..).

De este modo junto al testamento de voluntad de reparto de bienes, se suele detallar una lista con todos los bienes propios así como una descripción detallada de cada uno que permita la ubicación y situación de los mismos.

En cuanto al Testamento Vital, también es recomendable valorar dejarlo hecho, ya que este tipo de testamento se refiere a nuestras últimas voluntades médicas, como donación de órganos, decisiones sobre posibles enfermedades terminales o sobre nuestras preferencias de cuidado en caso de sufrir alguna dependencia que requiera de un cuidado personal, como decidir si se prefiere ser cuidado en casa o en una residencia (ente otros).

  • ¿Qué tipos de testamentos hay y cómo se pueden hacer?

Hay diferentes tipos de testamento, pero sin meternos en los más especiales como pueden ser el militar o el marítimo, vamos a tratar de los más comunes que son: el testamento ológrafo, el testamento abierto y el testamento cerrado.

El Testamento Ológrafo. Lo hace el testador de su puño y letra sin falta de acudir a un notario ni de testigos, pero eso sí, ha de estar bien redactado con letra clara y un detalle conciso de sus últimas voluntades, y siempre debe ir debidamente firmado con sus datos personales, lugar y fecha redactado.

Generalmente se guarda en algún lugar predecible junto a sus escrituras o se informa a algún familiar o persona de confianza de su existencia. Tras el fallecimiento tiene un valor de 5 años a contar desde el día del fallecimiento para ser presentado ante el Juez de primera Instancia correspondiente al domicilio del testador, para que el juez abra testamento y comience el procedimiento para confirmar que la letra del testamento coincide con la del fallecido.

Si hubiera alguna persona que tuviera conocimiento de la existencia de este testamento ológrafo, tendrá un plazo de 10 días para comunicarlo al juez, desde que tenga conocimiento del fallecimiento.

-El Testamento Abierto. En este caso sí se realiza ante Notario, para que éste lo tenga en guardia y custodia hasta el fallecimiento del testador, no es necesaria la presencia de testigos, salvo en los casos que el testador no pueda escribir o no pueda leer, o en el caso que por algún motivo el Notario decida que es aconsejable la presencia de testigos.

-El Testamento Cerrado. Se trata de un testamento escrito por puño y letra del testador, debidamente firmado, donde declara que existe un pliego notarial en el cual aparecen reflejados sus últimas voluntades, entregado en un sobre totalmente cerrado y que solo se podrá abrir al fallecimiento, sin aparecer descritas en este testamento cerrado.

También puede ser mecanografiado por una tercera persona siempre y cuando esté firmado en todas las hojas por el testador. No pueden realizar este tipo de testamento las personas ciegas ni las personas que no puedan leer.

-El Testamento Vital. Más arriba se hace referencia a él, es el testamento asociado a las voluntades médicas o de cuidado. Tiene tres fases para su creación: Otorgamiento (formalización del documento ante Notario con testigos y ante la Administración), Solicitud (cumplimentación del impreso normalizado para adjuntar junto al informe de instrucciones y que se enviará al Registro con las fotocopias y documentación requeridas para su procedimiento), y la Inscripción (referente al acto mismo de inscribir en el Registro el documento de instrucciones detalladas).

Como podéis ver hacer testamento debería ser algo totalmente normal que facilitaría mucho las decisiones de los familiares y herederos en cuanto a las últimas voluntades del testador.

 

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