Archivo del sitio

Los dolores del Cuidador

Los cuidadores de personas dependientes suelen sufrir unos síntomas generalizados, que suelen ser tanto físicos como psíquicos, además de ser vulnerables a sufrir El Síndrome del Cuidador si no toman las medidas necesarias para prevenirlo.

Según diferentes estudios médicos, y podemos decir que también por la experiencia durante todos estos años escuchando los padecimientos generalmente comunes de las personas que tuvieron a su cuidado a personas dependientes, los “dolores” del cuidador se generalizan en:

-Síntomas Físicos. Es habitual que sufran problemas de espalda, dolores lumbares, cervicales y también en los brazos, debidos a la sobrecarga física diaria ejercida durante varias veces al día (movilizar para los aseos, cambios posturales, transferencias a la silla, etc..).

Además, tiene un añadido, y es que según estadísticas los cuidadores de personas dependientes en la actualidad tienen un perfil mayoritario que destaca a mujeres mayores de 50 años, perfil además que está predispuesto a sufrir por temas propios de su edad problemas óseos como es la osteoporosis.

Por otro lado, los cuidadores de personas dependientes suelen disponer de poco tiempo para realizar ejercicio físico, a veces no encuentran tiempo ni para dar un simple paseo con los beneficios que este gesto tiene para nuestra salud. Por ello, es importante para ellos prevenir, encontrar durante el día tiempo para dar un paseo o al menos realizar una tabla de ejercicios o estiramientos en casa.

-Síntomas Psíquicos. Otro de los problemas que sufren los cuidadores son problemas de depresión y ansiedad, generados en la mayoría de las veces porque el cuidador habitual de personas dependientes se encuentra siendo cuidador sin contar con ello y sin tener la formación previa sobre cómo cuidarse a sí mismo para después cuidar a los demás. La mayoría de Cuidadores utilizan el término “sensaciones”, la sensación de agobio, la sensación de estar atado, la sensación de no tener vida propia, la sensación de impotencia, la sensación de incomprensión, etc..

Otro síntoma que se suele dar sobre todo en cuidadores no familiares, como pueden ser empleadas internas con una persona anciana a su cuidado, es la “sensación” de falta de autoestima, muchas veces los familiares cargan en ellas toda la responsabilidad del cuidado, sin entender que ellas en la mayoría de los casos tampoco tienen la información previa para aprender a cuidarse a sí mismas, motivo que como seres humanos que somos, si no cuentan con el descanso de respiro necesario, termina “explotando” por algún lado, bien en problemas físicos o psíquicos.

En la siguiente entrada podéis encontrar algunos consejos para evitar estos problemas habituales que sufren los cuidadores de personas dependientes: “Cuando somos Cuidadores”.

cuidid